El dólar nuevamente: Causas de su disminución y limitaciones de medidas posibles.
(Artículo publicado en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, 13 de Noviembre de 2010).
Una clara disminución ha experimentado el valor del dólar en los últimos dos años. Mientras en noviembre de 2008 la divisa norteamericana se cotizaba a $650, en octubre del presente el valor ha estado cerca de los $480, dejándose sentir la preocupación de los exportadores.3
La variable que afecta a los agentes económicos es el tipo de cambio real (TCR) el cual nos indica lo que pueden comprar de nuestra producción nacional los socios extranjeros con una unidad de su producción, para lo cual se ajusta el tipo de cambio nominal (TCN = pesos por dólar) según el nivel de inflación de los países socios y la inflación de nuestro país. El gráfico 1 nos muestra la evolución del TCR en Chile desde 1990 hasta septiembre de 2010 y el promedio del TCR en el mismo período. Se puede observar, al final del período, la trayectoria a la apreciación que ha tenido nuestra moneda, lo que implica que nuestros productos se vuelven más caros. Los niveles que se observan recientemente están cerca de los que tuvimos en abril de 2008, cuando el Banco Central anunció la compra de dólares.
Las causas
Las razones que explican la actual situación están más centradas en factores que se encuentran lejos del radio de efecto de las autoridades económicas de nuestro país. En primer lugar, la frágil recuperación de Estados Unidos, la cual por si sola debilita su moneda, pero además, las medidas adoptadas por la Reserva Federal– mantener la tasa de interés cerca de 0%, y adicionalmente la semana pasada anunció una agresiva compra de bonos del tesoro– lo cual inyectará miles de millones de dólares a la economía, todo lo cual contribuirá a presionar el valor de la divisa norteamericana aún más abajo a nivel mundial. En segundo lugar, hay que considerar el precio del cobre, el cual ha remontado desde 1,4 dólares por libra en diciembre de 2008 a más de 3,5 dólares recientemente, lo que significa un importante entrada de dólares para el país.
A nivel doméstico, la fuerza que ha estado empujando a la baja el dólar ha sido la fuerte expansión fiscal de los últimos años, en primer lugar para hacer frente a la crisis financiera internacional y en el presente año por la necesidad de financiar el esfuerzo de reconstruir los daños del terremoto y tsunami de febrero, en adición al fuerte aumento de la demanda privada.
¿Cómo contrarrestar la caída?
Cuando las causas de la apreciación de la moneda local responden a fundamentos económicos y no a especulación, hay poco espacio para que la autoridad económica pueda ser eficaz en revertir la tendencia, sobretodo en el caso de una economía pequeña como la nuestra. Las restricciones a la entrada de capitales que se han adoptado en algunos países durante este año no han dado resultado para detener la caída del dólar. Similar experiencia tuvimos en nuestro país en la década pasada cuando el encaje a la entrada de capitales de corto plazo fue utilizada como herramienta que frenara la entrada de capitales y así evitar la apreciación del peso, como se puede ver en el gráfico 1, la moneda de nuestro país se apreció fuertemente a pesar de esa barrera.
Una compra de dólares de dólares por parte del Central tampoco aparece apropiado, pues los niveles actuales de reserva internacionales son elevados y generarían un exceso de liquidez que podría acelerar la inflación y convertirse un problema para la institución monetaria, la cual tendría que subir la tasa de interés de manera más rápida, atrayendo capitales desde el exterior con lo que se revertiría toda posible depreciación del peso que la medida inicial hubiese podido lograr.
La semana pasada el Banco Central hizo el anuncio de otra medida, aumentar el límite de recursos que la AFPs pueden invertir en el extranjero, análogo a lo que ha hecho el fisco en la presente década, el cual frente al alto precio del cobre, ahorró los ingresos adicionales en el extranjero evitando la entrada de dólares, la medida anunciada espera estimular la salida de dólares al relajar la restricción. Sin embargo, hay que tener presente que esta medida puede ayudar a que no siga cayendo el dólar, pero es parcial su poder para revertir su tendencia, pues dado el panorama mundial, salvo invertir en algunos países emergentes, el escenario no es alentador en Estados Unidos ni en Europa, de hecho actualmente las AFPs están facultadas para invertir el 60% de los fondos en el exterior y sólo 45% está en el extranjero.
