El déficit de la Cuenta Corriente
Signos de preocupación ha despertado el déficit de Cuenta Corriente que ha presentado Chile en los últimos años, en especial, que éste ha ido aumentando de manera importante. En 2011 fue de -1,3% del PIB, en 2012 ha sido de -3,8%, y las proyecciones iniciales, para 2013, es de un déficit superior al 4% del PIB. ¿Qué es la cuenta corriente de un país? La cuenta corriente corresponde a una de las principales cuentas de la Balanza de Pagos, esta balanza registra las transacciones de los residentes habituales de un país con los residentes habituales del resto del mundo, en un período de tiempo determinado, generalmente un trimestre o un año. Por lo tanto, cada transacción implicaría, para el país, una entrada o salida de moneda extranjera. En la cuenta corriente se incluye las transacciones correspondientes a tres subcuentas: a) Comercio de bienes y servicios: un saldo positivo indica que el valor de los bienes y servicios exportados, por el país, superó al de los importados; en consecuencia, obtiene más dólares de lo que gasta. Esta situación es la que presenta nuestro país, generalmente, en el comercio de bienes, aunque ese superávit se ve disminuido parcialmente por el déficit en el comercio de servicios. b) Renta: un saldo negativo indica que el país pagó al resto del mundo, por remuneraciones a factores productivos, capital y trabajo, más de lo que le pagaron del resto del mundo. En el caso chileno, esta subcuenta presenta un saldo negativo, debido a las utilidades que obtiene la inversión extranjera directa en nuestro país. Esto no debe ser considerado como algo negativo, pues si no fuese por esa inversión extranjera, el país no podría alcanzar los niveles de producción que tiene, o tendría que ahorrar más, lo que implica consumir menos, para financiar esos proyectos de inversión. c) Transferencias corrientes: corresponden a transacciones que no involucran una contrapartida, y que son realizadas tanto por el sector privado, personas y empresas, como por el sector público. Un ejemplo claro de este tipo de acción, muy importante en algunos países latinoamericanos, es las remesas enviadas por personas que viven en otro país a sus familiares que viven en el país de origen. En el caso de Chile, tiene un saldo positivo, recibimos más dólares que los que “regalamos” al resto del mundo, pero su monto no es significativo. Implicancias de su déficit En resumen, en el caso de Chile, la situación de los últimos años ha sido que el superávit del Comercio de Bienes y Servicios y Transferencias Corrientes no ha sido suficiente para contrarrestar el déficit de la cuenta Renta. En consecuencia, estamos usando más dólares que los que generamos, por lo que hay que buscar fuentes de financiamiento. Ese financiamiento queda registrado en la Cuenta Financiera. Ahí se descubre, que al igual que un hogar que está gastando en exceso, el déficit se cubre con el préstamo que otros nos hacen o usamos nuestros ahorros. En el caso de un país, la Cuenta Financiera registra estas fuentes de financiamiento, básicamente, en Inversión Extranjera, Endeudamiento Externo y el uso o acumulación de Reservas por parte del Banco Central. Por lo tanto, tener déficit de Cuenta Corriente no es algo negativo per se. En la medida que existen fuentes de financiamiento estables, especialmente inversión extranjera de largo plazo, el país puede mantener un nivel de gasto superior a sus ingresos corrientes. Distinto es el escenario si ese déficit se financia vía deuda externa de corto plazo o utilizando reservas, pues en ese caso la factibilidad de mantener el déficit se ve comprometida. La preocupación actual sobre la situación del país es la magnitud del déficit, el cual superaría el 4% del PIB, en 2013, es decir más de 10.000 millones de dólares. Lograr financiar persistentemente un nivel de déficit de esa magnitud puede ser complejo, en particular en momentos cuando la economía global presenta signos de debilidad. Además, en la historia del país, las principales crisis de nuestra economía han sido precedidas de un deterioro del saldo de la Cuenta Corriente. Sin embargo, la preocupación no debe ser en sentido alarmista. La actual situación de Chile se explica por un elevado gasto en compra de maquinaria y equipos, particularmente para proyectos productivos que a futuro generarán exportaciones, y por lo tanto ingreso de dólares al país. Además, el déficit no ha generado un alto endeudamiento del sector privado y, a diferencia del pasado, tenemos un tipo de cambio flexible, el cual ante situación de fuertes cambios en el escenario internacional, facilitará el ajuste de la economía del país, reduciendo los riesgos de entrar en una crisis de Balanza de Pagos. Como pueden ver la Cuenta Corriente de un país no es muy distante de la situación que tenemos en el hogar. Un manejo apropiado del déficit es posible de sostener, pero no cualquier déficit.

1 Comentarios:
Muy bien la información, comprendí muy bien lo que es la cuenta corriente, muchas gracias.
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