sábado, abril 30, 2005

El Superávit y las Tentaciones

Columna de Opinión escrita para sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso (30 de abril de 2005)

Las últimas semanas hemos visto a varios sectores exigiendo recursos fiscales para paliar las dificultades económicas que enfrentan. Todos los años ocurre lo mismo, dirá el lector, pero existe una gran diferencia: ¡este año hay plata!

El buen precio del cobre y la recuperación del crecimiento observados en 2004, y que se proyectan para este año, han hecho que las cuentas fiscales pasen de déficit a un tentador superávit. Ello se debe a la regla fiscal implantada por el ministro Nicolás Eyzaguirre desde el año 2000: el superávit estructural del 1%. Ésta trae como consecuencia que durante los años de lento crecimiento, las cuentas fiscales tienden a un déficit que es financiado vía endeudamiento, mientras que en los años de bonanza, el Fisco experimenta superávit que lo puede usar para pagar la deuda de los años de “vacas flacas”, o bien ahorrar para futuras etapas de lento crecimiento.

Entonces, ¿cuál es el problema? Usando una metáfora odontológica, estamos en un consultorio donde todos los pacientes quieren arreglarse la sonrisa: los con dientes de leche, los con dientes cariados, los sin dientes y los con el colmillo largo. En un año electoral, las tentaciones de distintos grupos, incluso con el respaldo de partidos políticos, es acceder a esos recursos fiscales. En este escenario necesitamos a un buen dentista, que sea capaz de detectar las bocas que realmente necesitan tratamiento, cumpliendo la regla que se ha autoimpuesto.