lunes, febrero 06, 2012

Lo que nos dejó el 2011 y las perspectivas de crecimiento para 2012

(Artículo publicado en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, 7 de Enero de 2012).

Al inicio de 2011 enfrentábamos un panorama con cuatro riesgos externos importantes. En primer lugar, los conflictos en Medio Oriente y África del Norte que incidieron en el precio del petróleo, pero con el correr del año se fue atenuando.En segundo lugar, las presiones inflacionarias y de apreciación de las monedas locales de las economías emergentes de Asia y Latinoamérica, lo cual podía llevar al actuar de los Bancos Centrales elevando las tasas de interés y entrando en una posible guerra de monedas para hacer frente a la apreciación. Con el pasar de los meses, la situación se fue normalizando, reduciéndose esas presiones inflacionarias y experimentando depreciación de las monedas.

En tercer lugar,la débil recuperación de la economía norteamericana y las dudas de la sostenibilidad de esa trayectoria, situación que se fue agravando en la medida que no existía consenso político para aumentar el techo de la deuda pública y acordar una salida al elevado déficit fiscal, lo cual desembocó enuna rebaja en la calificación crediticia de la deuda norteamericana, por para de Standard & Poor. Finalmente, el cuarto riesgo externo, fue la situación fiscal de varios países europeos, que enfrentaban la necesidad de restructurar la abultada deuda fiscal y la aplicación de un doloroso plan de ajuste fiscal. Lo que comenzó acotado a Grecia, como se temía se expandió a varios países de la región, trayendo adicionalmente un componente de inestabilidad social, dado los anuncios realizados para hacer frente a la situación fiscal.

Para el año que recién comienza, estos dos últimos riesgos aún prevalecen, siendo el de la Eurozona el de mayor preocupación. El consenso es amplio respecto a que esta región del mundo experimentará una recesión durante 2012, pasando el principal riesgo desde el problema fiscal a un deterioro del sistema financiero europeo, que provoque una seria contracción del crédito que profundice la recesión, e incluso afecte la liquidez y el acceso al crédito para el resto del mundo. Sumado a lo anterior, está el escenario de descontento social, que ya se manifestó durante 2011, el cual se puede ver incrementado durante el presente año a medida que se enfrentan los costos del fuerte ajuste fiscal, todo lo cual puede repercutir en una mayor inestabilidad política que aumentaría la incertidumbre y, por lo tanto, la recuperación de la economía.

En el caso norteamericano, al menos algunos datos de fines de 2011, son en parte alentadores, lo cual prácticamente eliminan la posibilidad de recesión en el país del norte, aunque no es descartable un desempeño más débil de lo previsto. Tampoco es posible de alejar del panorama una desaceleración mayor a lo proyectado para países emergentes, en particular China, para la cual escenarios de crecimiento menor a 8% son probables, con las consecuencias negativas para el dinamismo de la economía mundial que esto acarrearía.

Todo este panorama externo afectará a nuestro país.Es posible observar la caída en las proyecciones de crecimiento. Mientras que gran parte del año pasado, las perspectivas eran que la economía chilena se expandiría más de 5% en 2012, en diciembre el consenso está en una cifra levemente superior al 4%, aunque escenarios más negativos podrían llevar la tasa de crecimiento bajo el 4%. El menor crecimiento sería explicado por una fuerte caída en la expansión de la formación bruta en capital fijo (inversión), la cual creció entre 15% y 20% anual los últimos dos años y ahora pasaría a aumentar menos de 6%. El consumo y las exportaciones también registrarían expansiones modestas en comparación a 2011. Lo anterior sería consecuencia de la mayor incertidumbre que la economía mundial depara para nuestro país, lo cual afecta negativamente la confianza de los agentes económicos, volviéndose más cautos a la hora de gastar. Estas expectativas se pueden ver más deterioradas frente a la materialización de un escenario externo más pesimista.

Una economía menos dinámica, se conjugará con una tasa de desempleo levemente superior a la que tuvimos durante 2011, y con una inflación que se mantendría en torno a la meta del 3%. Es altamente probable que el Banco Central reduzca la tasa de interés, durante 2012, bajo el 5%, mientras que el fisco frente a un posible deterioro mayor de la economía mundial aumente el gasto, recurriendo para esto al ahorro fiscal acumulado en años anteriores. La posibilidad de reaccionar que tienen tanto el Banco Central como el fisco, en Chile, ayudarían a atenuar los efectos negativos del entorno exterior, situación que otros países no están en condiciones de hacer dado que se encuentran ya con tasa de interés cercanas a cero y con fuertes déficits fiscales que no les permite acceder a endeudamiento para expandir el gasto.

No dijeron ni pío.

(Columna de Opinión publicada en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, 10 de Diciembre de 2011).

La Fiscalía Nacional Económica (FNE) presentó un requerimiento en el cual denuncia un cartel de las principales empresas productoras y comercializadoras de pollo, coordinados a través de la Asociación de Productores Avícolas. La acusación es por acuerdos para limitar la producción, asignando cuotas de participación de mercado por más de una década.

Hay que tener presente que el caso está en su etapa inicial y que debe establecerse la verdad judicial. De comprobarse la acusación es crucial la aplicación de las máximas sanciones posibles, teniendo presente la importancia del bien en el consumo de las familias, especialmente las de más bajo ingreso y el prolongado período de tiempo en el cual se ha afectado la competencia.

Las personas tiende a centrarse en el efecto sobre el precio del pollo que pudo haber tenido este pacto, pero los daños son mayores. La destrucción de la competencia elimina una de las principales contribuciones de ésta: el progreso tecnológico. Las empresas descansan en un acuerdo que les protege la participación de mercado, desincentivando la búsqueda de mejoras que hagan más eficiente los procesos, reduciendo los costos, o que permitan el desarrollo de mejores productos y mayor variedad.

Se debe agregar el perjuicio a la imagen de la actividad empresarial, la cual frente a éste y otros casos, se ha deteriorado significativamente, lo que afecta a los que hacen negocios de manera correcta, por eso, en adición a los esfuerzos de la FNE, las asociaciones empresariales deberían cumplir un rol en la promoción de la competencia y monitorear conductas que intentan su destrucción, pues las faltas de algunos afecta a todos sus miembros.

Inestabilidad en Europa, y después ¿qué?

(Columna de Opinión publicada en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, 15 de Octubre de 2011).

Hace más de un año se viene hablando de la delicada situación económica de los PIGS (cerdos en inglés) o PIIGS, en referencia a Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España, cuyos gobiernos enfrentan elevados niveles de deuda pública, llegando en el caso griego a las puertas de un cese de pagos, lo cual se ha evitado a través de la ayuda de FMI y la Unión Europea.

Los últimos meses, la inestabilidad ha sido mayor, las malas noticias respecto a las finanzas públicas han puesto de manifiesto que bancos, en distintos países europeos, están en una situación débil, dado que son ellos los que le han prestado dinero a los gobiernos. Frente a esta realidad, nuevas reuniones han sido necesarias entre el FMI y gobiernos, principalmente Francia y Alemania, con tal de evitar la caída de bancos o de cesación de pagos de gobiernos.

Las medidas económicas que hay que adoptar cuentan con un alto consenso, dentro de los especialistas, sin embargo, no existe el acuerdo político para adoptarlas, dado los efectos redistributivos, al interior de un país como, sobre todo, el que unos países tendrán que pagar el costo de los desajustes fiscales de gobiernos de otros países. Además, la oposición de la población a programas de ajustes ha sido evidente y las autoridades no siempre están dispuestas a pagar el costo político.

Sin embargo, lo que preocupa es que poco o nada se ha hecho en discutir sobre las reformas necesarias para que los PIGS retomen el crecimiento económico y la mejora del nivel de vida de la población, esto genera dudas respecto a qué pasará en un futuro cercano con estas economías.

miércoles, septiembre 14, 2011

Europa y Estados Unidos: dos fuentes de turbulencias

Dos amenazas enfrenta la economía mundial, por un lado la deuda pública de Estados Unidos y por otro lado la frágil situación fiscal de varios países europeos. Estos problemas se han precipitado por la recesión que afectó a Estados Unidos y la economía mundial entre 2008 y 2009, y la lenta recuperación que han tenido el país del norte.

El caso norteamericano
Con una deuda de más de 14 billones de dólares (trillones americanos), lo cual es cercano a lo que lo producen en un año, el gobierno se enfrentó este año a la necesidad de aumentar el límite de deuda permitida para no caer en cesación de pagos. El gobierno federal está sujeto a un límite máximo de deuda que fija el Congreso, desde 1997 ese límite fue incrementado en 10 oportunidades, pasando de 6 billones a 14,7 billones de dólares, recientemente. El creciente déficit fiscal que se produjo durante el gobierno de Bush, y durante el período de Obama se ha mantenido por la necesidad de conservar el estímulo fiscal dada la debilidad de la economía tras la crisis financiera internacional.

Una eventual cesación de pagos por parte del gobierno de la principal economía del mundo traería efectos significativos para todo las demás economías. En primer lugar, la capacidad de comprar bienes desde el resto de mundo se limitaría, por lo que muchas empresas que exportan a Estados Unidos verían una caída en la demanda por sus productos. En segundo lugar, el principal efecto, sería un fuerte golpe financiero. Al declarar el no pago de su deuda, los instrumentos de deuda fiscal que se transan en los mercados caerían de precio afectando la riqueza de los tenedores de bonos a lo largo del mundo, en especial en China, la cual concentra gran parte de bonos norteamericanos. Esto sería algo no visto hasta ahora, de hecho el sólo hecho que agencias calificadoras de riesgo hayan degradado la calificación de la deuda norteamericana ha producido en el último mes nerviosismo en los mercados mundiales, que se ha traducido en volatilidad marcada por caída de las bolsas.

Sin embargo, la capacidad de endeudamiento norteamericano no está en discusión, aún el mercado mundial está dispuesto a prestar a Estados Unidos. El problema del país del norte radicó en un problema político, pues demócratas y republicanos fueron incapaces de colocarse de acuerdo de cómo reducir el déficit fiscal, el cual es responsable de una deuda que aumenta día a día. En otras palabras, se puso en riesgo la estabilidad de la débil economía norteamericana y de la economía mundial por una polarización política.

La situación europea
El caso europeo es una amenaza que tiene mayor probabilidad de concretarse. Grecia, Portugal, España, Irlanda e Italia han mantenido importantes déficit fiscales, lo que al igual que en Estados Unidos, los ha llevado a acumular un alto nivel de deuda pública. Grecia ha estado al borde de la cesación de pagos y la Unión Europea junto al FMI han estado dispuestos de ir a su rescate, para evitar el quiebre de la economía griega. La situación de los otros países europeos no es de las mejores. La recesión mundial de 2008-09 recibió como respuesta importantes aumentos de gasto fiscal, similar situación se vivió en Chile, pero que en el caso de esos países europeos significó aumentar los déficits fiscales que arrastraban de años anteriores, y hoy se encuentran con la dificultad de financiar su déficit por el nivel de deuda acumulada. Frente a esta situación la solución pasa por una reducción del gasto fiscal, combinada con un aumento de impuestos o al menos mejorar la recaudación tributaria, todo lo que implica la pérdida de beneficios para parte de la población, lo cual genera el natural rechazo social. Por otro lado, la posibilidad de rescate de economía como la española es limitada para la Unión Europea y el FMI, Grecia es posible pues económicamente es una economía pequeña, en cambio economías como la de España o Italia son demasiado grandes.

Una complicación adicional, para estos países europeos, es el hecho que no tienen el control sobre la política cambiaria, al haber adoptado el Euro como moneda. Frente a una situación de caída del financiamiento externo, la depreciación de la moneda local sería un camino para recuperar la competitividad del sector exportador y con ello reducir la necesidad de recurrir al endeudamiento externo, pero abandonar el Euro es una alternativa que podría acarrear costos elevados para los miembros de la Unión Europea.

Conclusión
Tanto la situación de Estados Unidos como de este conjunto de países europeos nos muestran lo necesario de conducir la política fiscal con responsabilidad, evitando déficit persistentes que se transformen en una posible fuente de crisis para toda la economía. En Latinoamérica, en general, la historia reciente muestra que hemos aprendido de la irresponsabilidad fiscal característica en nuestra historia económica pasada.

viernes, julio 15, 2011

¿Educación “gratuita” nos asegura menor desigualdad?

Bajo el lema “Educación gratuita”, lo que implica que el Estado financie la educación, que poco a poco se ha ido introduciendo en los petitorios estudiantiles, se aspira a poder avanzar hacia una educación más igualitaria. El académico de la Facultad de Derecho de la UAI, Fernando Atria, incluso llegó a justificar la eliminación de la educación particular, para lograr que todos reciban la misma educación y no la que sus padres puedan comprar (1).

Algo que no está clarificado en los petitorios es si esta educación gratuita es abierta a distintos proyectos educativos, incluyendo por ejemplo los que la Iglesia Católica, como otras iglesias, tiene actualmente bajo el esquema de colegios particulares subvencionados o los colegios del Sociedad de Instrucción Primaria (SIP o Escuelas “Matte” como son conocidas), los cuales atienden a niños de familias de bajo nivel de ingreso y obtienen buenos resultados académicos (2). Es probable que algunos derechamente proclamen el eslogan “educación gratuita, estatal y laica”, para alcanzar un proyecto de educación sustantivamente homogéneo (3).

Si el proyecto educativo es estándar a nivel nacional, lo razonable es que los estudiantes vayan a la escuela o liceo más cercano a su hogar, lo cual traería, además, importantes beneficios desde el punto de vista del transporte, al reducir los desplazamientos a través de la ciudad. Sin embargo, se pierde de vista que existe una alta segregación de los barrios en muchas ciudades del país, lo que haría que escuelas y liceos tiendan a tener una población relativamente homogénea desde el punto de vista social, quizás menos homogéneo que lo que se tiene actualmente, pero no se llegaría a una situación diametralmente opuesta. Quizás se podrían diseñar algunas medidas para lograr mayor heterogeneidad social, pero es altamente probable que de alguna forma u otra se tiendan a homogeneizar.

El principal problema que observo a la propuesta de gratuidad es que asume que la educación que obtienen los niños y jóvenes proviene solamente de la escuela. Hoy, incluso se puede observar que algunos padres que tienen a sus hijos en colegios particulares privados, gastan además importantes sumas de dinero en clases particulares, psicólogos, psicopedagogos, y otras actividades que les permite lograr mayores aprendizajes y mejores resultados académicos.

¿Se imaginan lo que sucedería si la educación fuera “gratuita”? En su columna, Atria, señala: “Hoy el hijo del que puede pagar 10 recibe educación de 10; del que puede pagar 100, recibe educación de 100, y del que puede pagar 1.000, recibe educación de mil”. Sin embargo, bajo la propuesta de la educación “gratuita”, la familia que hoy está pagando 1.000, podrá destinar parte importante de esos 1.000 (4) a clases particulares y servicios de profesionales que permitirán seguir obteniendo mejores aprendizajes y resultados; la familia podrá destinar recursos para clases de idioma y viajes al extranjero con más frecuencia, lo que permitirá aumentar el capital cultural de los jóvenes provenientes de estas familias, los cuales obtienen el “paquete básico” de educación absolutamente gratis. Otra posibilidad es que un grupo de familias opten por educar a los hijos en el hogar (5), y que rindan exámenes libres.

Quizás algunas familias de ingreso alto tendrán como alternativa comprarse más de alguna propiedad con lo que se ahorrarían en gasto de educación (6), incrementando la concentración de la propiedad en el país, y cuando el “niño” o la “niña” entren a la universidad, la cual por supuesto que también debería ser gratuita, estos puedan ir en su propio auto nuevo, que los padres le regalan por haber egresado de la enseñanza secundaria.

En resumen, si la propuesta de educación “gratuita” se basa en que con esto se logrará reducir la inequidad del país, mi conclusión es que esto no se logrará, e incluso puede facilitar la acumulación de capital de las familias de ingreso alto, profundizando la concentración de la riqueza.

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(1) Fernando Atria, Académico Facultad de Derecho, Universidad Adolfo Ibañez, Carta al Director El Mercurio, 6 de julio de 2011. http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2011/07/06/inequidad-en-la-educacion.asp
(2) Henríquez, Francisco , Lara, Bernardo , Mizala, Alejandra and Repetto, Andrea(2011) 'Effective schools
do exist: low-income children's academic performance in Chile', Applied Economics Letters, First published on: 17 June 2011 (iFirst).
(3) Esto afectaría al derecho de libertad de educación que está establecido en la Constitución, por lo que para poder realizarlo requiere de una modificación a ésta.
(4) Sin duda tendrán que pagar más impuestos para financiar este sistema, por eso no tendrán disponibles los 1.000. Aunque algunos apuntan al cobre como fuente de financiamiento, así que incluso podría ser sin tener que pagar más impuestos.
(5) Información sobre Educación en Casa, en Chile, se puede encontrar en: http://www.familiaescolar.com/
(6) Si hay dos 2 hijos en la familia, gastando $300.000 mensual en un colegio particular pagado por cada uno por 10 meses, equivale $6.000.000 al año, lo cual le permitiría dar el pie de una propiedad y la diferencia financiarlo con crédito hipotecario, el cual se paga con el arriendo de esta propiedad. Esto es sólo con lo que dejas de gastar en 1 año de educación.

jueves, julio 14, 2011

No al lucro en la educación: tapando el sol con un dedo.

Alguien me dijo muchos años atrás que una gran diferencia entre Estados Unidos y Latinoamérica era que en el caso del país del norte cuando tenían una ley, norma o regulación que no funcionaba, las instituciones reaccionaban y modificaban la norma, reconociendo que la realidad es más poderosa que, lo que bajo ciertas circunstancias, se considero apropiado o deseable. Por su parte, en Latinoamérica, la práctica social ante una norma que no se respeta o fácilmente se puede burlar, es cerrar los ojos, mirar para el lado, pero no modificar algo que se declara como deseable.

La ley de educación superior aprobada a comienzos de los años ochentas limitó a las nuevas instituciones universitarias privadas como organizaciones sin fines de lucro, sin embargo, en la práctica es claro que de alguna forma u otra, en algunas de ellas, los socios obtienen una ganancia.

El movimiento estudiantil de 2011 ha puesto como uno de sus elementos centrales que se respete la ley, la institucionalidad que la sociedad se ha dado, en materia a la prohibición a lucrar de las universidades no estatales. Algunos lo plantean desde una perspectiva más profunda que los lleva a la postura de rechazar la idea que se lucre con la educación.

Sin embargo, la realidad es más compleja que lo que uno puede desear. La revisión, que algunos han solicitado, de los estados financieros de las universidades privadas arrojará que se cumple con la ley, en la forma, en lo legal, aunque en el espíritu no se cumpla. De alguna u otra forma se pueden crear mecanismos, dentro de lo legal, que permitan extraer los excedentes que genera la actividad educacional. ¿Será la normativa capaz de bloquear todas las posibilidades que eso ocurra? ¿Es el legislador súper-visionario? Lo más probable que se terminaría en una situación del gato persiguiendo ratones, gastando recursos para intentar detener ratones que de alguna forma u otra entrarán y se comerán el queso.

En este sentido, insistir en no permitir el lucro sería equivalente a intentar tapar el sol con un dedo, con dos o con la palma de la mano. Lo ingenuo es pensar que por declarar a una institución sin fines de lucro, esto hará a los miembros de esta institución no buscarán el lucro. En organizaciones privadas sin fines de lucro, incluso en organismos del estado, observamos que las personas que fundan organizaciones sin fines de lucro, los que la dirigen, o miembros que trabajan en ellas, perfectamente pueden caer en la tentación de generar excedentes e intentar apropiarse de ellos.

De este punto de vista, aparece como apropiado reconocer la realidad y que la legislación se adapte a ella, mantener la situación actual no es más que estimular la creatividad humana a cómo, legalmente, eludir el espíritu de la ley.

Sin duda la discusión normativa respecto al lucro en la educación es válida, aunque podríamos plantarlo también en muchos otros ámbitos, por ejemplo la salud, la alimentación y la construcción de viviendas. Sin embargo, lo que se plantea como crisis de la educación hace referencia a la calidad de ésta, tanto en el sector privado como estatal, por lo que centrarse en prohibir el lucro es perder el norte de la discusión. En lo que hay que avanzar es en la calidad de la educación, y en la mejora continua de ésta, si algunos lucran a partir de esto, colocarles condiciones para que exista un mínimo de becas para estudiantes de ingresos bajos, exigir heterogeneidad social, o quizás algunas otras que consideremos deseables.

Posnatal de 6 meses: Algunas consideraciones

(Columna de Opinión publicada en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, 23 de Abril de 2011).
Hace algunas semanas atrás el gobierno hizo el anuncio que propone extender el período de posnatal, las reacciones no se hicieron esperar, y van desde el más amplio apoyo hasta serias advertencias de los efectos negativos de la medida.

Desde distintos puntos de vista, se pueden destacar los beneficios que la medida genera, sobretodo para los recién nacidos en su salud física y sicológica, presente y futura. También, se plantean argumentos como el efecto positivo que esto tendría en el empleo femenino, al reducir la incertidumbre respecto a cuántos meses pasarán desde que la mujer da a luz hasta que volverá al trabajo.

Poca atención, sino ninguna, ha sido dada al hecho que un prolongado período de tiempo fuera del trabajo provoca una pérdida de capital humano, por lo tanto de las posibilidades de encontrar trabajo y de optar a mayores remuneraciones a futuro. En el caso de desempleados está demostrado que una de las consecuencias negativas que se produce es la pérdida de habilidades que la persona desarrolló en la práctica habitual de éstas cuando trabajaba.

Por lo tanto, la discusión de la extensión del posnatal debería ser más receptiva a la propuesta de trabajo a tiempo parcial, que en el proyecto sólo se reserva para las mujeres de ingresos altos, y hacerla extensiva a trabajadoras de ingresos medios y bajos. Distintas modalidades podrían ser consideradas, además del trabajo a tiempo parcial, el trabajo desde el hogar u otra que permita mantener ejercitando y desarrollando las capacidades de las trabajadoras, y de esta forma no afectar sus salarios futuros.

Presiones Inflacionarias

(Artículo publicado en sección Empresas & Negocios de El Mercurio de Valparaíso, 12 de Marzo de 2011).


Las noticias en relación a la inflación para este año no son las mejores. Tras una historia pasada de inflación alta y volátil, la inflación convergió, a fines de la década de los años noventa, a una tasa anual cercana al 3%, meta que tiene el Banco Central de Chile desde el año 2001, con un rango de tolerancia entre 2% y 4%.

Sin embargo, en los últimos 10 años, tres períodos la variación del IPC han estado fuera del rango meta del instituto monetario de manera persistente. Por un lado, desde el último trimestre de 2003 hasta el tercer trimestre de 2004 y desde mediados de 2009 a mediados de 2010, la inflación se mantuvo bajo el 2%, incluyendo meses de inflación anualizada negativa, es decir, una caída en el promedio de los precios de bienes y servicios de consumo. Por otro lado, desde Agosto de 2007 hasta Abril de 2009, la variación anual de la inflación se mantuvo por sobre el 4%, llegando algunos meses a rozar el 10%.

Desde los últimos meses de 2010, la economía chilena ha vuelto a niveles de inflación anual que se ubican dentro del rango meta del Central, incluso ha diciembre pasado la variación anual fue idéntica a la meta puntual de 3%, sin embargo una serie de alzas están golpeando a la economía mundial, y en consecuencia a los precios en Chile. Específicamente, los precios de distintos alimentos han llegado a niveles antes no visto en el mundo, levantando la preocupación incluso de organismos como la FAO. Además, la inestabilidad política en medio oriente y norte de África ha generado altos niveles de incertidumbre que han repercutido en el precio del petróleo. Estos dos hechos, más la sequía que repercutirá domésticamente en el precio de frutas y verduras, llevan a concluir que existe una alta probabilidad que la tasa anual de inflación se empine por sobre el 4%, durante 2011.

En general, nuestra economía es más sensible que otras economías del mundo a las variaciones de precios internacionales, como el petróleo y alimentos. Al ser una de las economías más abiertas del mundo y con bajos niveles de intervención en los precios de mercado, los cambios experimentados en el mercado mundial se transmiten sin mayor amortiguación al mercado local. Además, al comparar la situación con economías desarrolladas, el impacto del aumento de los precios de los alimentos es menor en esos países, pues la parte del gasto familiar que se hace en alimentación es menor en términos relativos a lo que se encuentra en un país como Chile.

Esos elementos explicaron el por qué Chile fue uno de los países que más se desvió de su meta de inflación en el período 2007-2008, aunque en esta ocasión un elemento adicional es la fuerte tasa de crecimiento de la actividad económica que se está registrando, lo cual lleva a que nos acerquemos a nuestro nivel de producción potencial, dejando poco espacio para ajustar vía aumento de producción, el aumento de la demanda agregada que se está registrando, convirtiéndose en otra fuente que puede empujar la inflación al alza, durante el presente año.

Frente ha este cuadro, la política monetaria ha respondido con aumento de la tasa de interés, en una trayectoria hacia un nivel normal, desde el 0,5% que hubo desde mediados de 2009 ha 3,5% en febrero. Nuevos aumentos se sucederán en los próximos meses, la duda es si los aumentos serán de un cuarto o medio punto porcentual, a partir del análisis que haga el Banco Central del escenario actual y futuro que enfrenta nuestra economía. Sin embargo, el sucesivo aumento de la tasa de interés presionará el precio del dólar a la baja, lo cual contribuiría a reducir las presiones inflacionarias, pero generará efectos negativos para el sector exportador del país. Esta situación hace necesario que no todo el esfuerzo sea hecho a través de la política monetaria, siendo necesario un ajuste fiscal, reduciendo la fuerte expansión que ha tenido los últimos años, ayudando a evitar la apreciación del peso. No obstante, el proceso político que debe enfrentar la política fiscal para llevar a cabo los ajustes necesarios, limitan la posibilidad que este se haga, en la magnitud y momento adecuado.

La validez de la PSU: Una mirada desde la Economía.

(Artículo publicado en sección Empresas & Negocios de El Mercurio de Valparaíso, 15 de Enero de 2011).
Los primeros días de este año, los titulares de los noticieros estaban cubiertos con información sobre los puntajes nacionales. Frente a esta coyuntura a continuación se presenta alguna evidencia que existe respecto a este instrumento de selección y se plantean algunas consideraciones a tener en cuenta al intentar evaluarla.

En un estudio realizado en nuestra Escuela, se encuentra que la PSU ayuda a predecir el rendimiento y éxito académico de los estudiantes universitarios, aunque no es el único factor. Empleando modelos econométricos es posible observar que las distintas pruebas no son igualmente importantes. En general, la prueba Lenguaje presenta un bajo impacto para predecir el rendimiento, es decir, una alto o bajo puntaje en dicha prueba no discrimina mayormente entre un alumno de excelencia, regular o de bajas calificaciones. Por su parte, la prueba de Matemáticas aparece como un instrumento que explica de mejor manera las diferencias en el rendimiento y éxito académico.

Además de la prueba de Matemáticas, las Notas de Enseñanza Media (NEM) aparecen como otro importante factor que explica la diferencia de notas que obtienen los estudiantes en la universidad y la probabilidad de no terminar abandonando los estudios. Las NEM resume la historia de 4 años de estudios de un postulante, a diferencia de la PSU que se puede ver altamente afectada por situaciones puntuales. Sin embargo, no es lo mismo un 6,5 en un establecimiento a otro, otro problema en las últimas décadas es la evidente “inflación de notas” en la enseñanza media, con lo cual es posible que ante un mayor peso que tenga las NEM, la tentación en los colegios y la presión apoderados y alumnos será a aumentar las calificaciones en el colegio. Frente a esto algunas opciones son utilizar el ranking de egreso del estudiante de su colegio y utilizar el promedio de PSU del colegio en la selección universitaria.

Género y rendir la prueba más de una vez

Dentro del análisis de los resultados y propuestas que se han planteado debate ha existido respecto al tema de género y la posibilidad que los estudiantes puedan rendir la prueba dos veces en el año.

En relación a la diferencia entre hombre y mujer, los datos muestras la asombrosa diferencia entre puntajes nacionales según sexo: 85% varones y 15% damas. Siendo esto una curiosidad, pues representan el 0,2% del total de alumnos que rindieron la prueba, se observa que en promedio los hombres obtienen mayores puntajes que las mujeres. ¿Cuáles pueden ser las explicaciones? Distintas se han planteado, por ejemplo por factores culturales los hombres es más probable que quieran estudiar ingeniería, mientras que las mujeres postulan a educación; medicina versus enfermería puede ser otro ejemplo, siendo necesario obtener un puntaje más alto en la primera que en la segunda carrera.

Sin embargo, no se ha puesto énfasis en algo que el DEMRE debe velar que es el posible sesgo de género que pueden tener algunas preguntas de la prueba. Un ejercicio de matemáticas será más difícil para una mujer que para un hombre si el contexto es más familiar para este último que para la primera. Por ejemplo, tiene que realizar un cálculo que tiene que ver con el resultado de partidos de fútbol con goles a favor y en contra. Siendo el fútbol una actividad muy cotidiana en la vida de los varones, aunque cada vez es más común entre las damas, esto ayudará al hombre a contestar con mayor facilidad una pregunta. La misma precaución se debería tener para otras formas de discriminación, como la geográfica.

La situación de género es más compleja al verificar que las mujeres obtienen mejor rendimiento y mayor probabilidad de avanzar en la carrera sin problemas académicos que sus compañeros de curso, controlando por la carrera que estudian y otros factores, con lo cual mujeres quedan fuera de la universidad aunque es posible que obtengan un mejor desempeño que los hombres.

Esto último también es observable para los que rinden la prueba una vez respecto a lo que la han dado más de una. El estudio muestra que los alumnos que ingresan a la universidad y egresaron de enseñanza media el año anterior (han rendido sólo una vez la PSU) obtienen mejor rendimiento que los otros estudiantes. Esto indica que es necesario introducir alguna corrección al puntaje obtenido si el postulante ha rendido la prueba más de una vez, pues puede dejar fuera de la universidad que recién egresa del colegio, sólo porque ha tenido más oportunidades en prepararse y “practicar” la prueba, por lo que obtiene mayor puntaje pero no necesariamente tendrá un mejor rendimiento en sus estudios universitarios.

lunes, diciembre 20, 2010

PSU: Un hito en el camino.

(Columna de Opinión publicada en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, 18 de Diciembre de 2010).
Esta semana más de 280 mil jóvenes rindieron la PSU, entre ellos mi hija. Con esta prueba y las notas de la enseñanza media, la mayoría espera poder ingresar a alguna universidad y obtener un título profesional, siendo para muchos de ellos, el primero que lo logrará en su familia. En tres semanas, después de los abrazos de año nuevo, la expectación estará en el puntaje obtenido, lo cual permitirá a algunos cumplir el objetivo de estudiar lo que quieren, en la universidad de su preferencia; otros tendrán que evaluar las opciones de carrera a estudiar y en cuál instituciones; mientras que otro grupo tendrá que buscar otro destino, dentro de los cuales está prepararse para rendir nuevamente la prueba el próximo año.

Esta instancia de rendir la prueba y obtener un alto puntaje se ve como el gran fin en si mismo, perdiendo de vista que es sólo un hito en la vida. El éxito que se puede alcanzar en esta prueba no es garantía de éxito en la vida universitaria o en el ejercicio profesional. Esto último es consecuencia de una práctica permanente de tratar de ser mejores, donde atributos como constancia, rigurosidad y dedicación, son algunas de las características que se deben ejercitar.

Lo anterior es válido también para las empresas o países. Las primeras no pueden quedarse dormidas en los buenos resultados obtenidos en los años pasados o la participación de mercado alcanzada con su actual producto. Los países no pueden aspirar a seguir creciendo rápidamente en base a hacer lo mismo, porque con eso se creció rápidamente en el pasado. Mejores resultados en el futuro será consecuencia de ir mejorando permanentemente la forma como hacemos las cosas.

lunes, noviembre 29, 2010

El dólar nuevamente: Causas de su disminución y limitaciones de medidas posibles.


(Artículo publicado en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, 13 de Noviembre de 2010).
Una clara disminución ha experimentado el valor del dólar en los últimos dos años. Mientras en noviembre de 2008 la divisa norteamericana se cotizaba a $650, en octubre del presente el valor ha estado cerca de los $480, dejándose sentir la preocupación de los exportadores.3

La variable que afecta a los agentes económicos es el tipo de cambio real (TCR) el cual nos indica lo que pueden comprar de nuestra producción nacional los socios extranjeros con una unidad de su producción, para lo cual se ajusta el tipo de cambio nominal (TCN = pesos por dólar) según el nivel de inflación de los países socios y la inflación de nuestro país. El gráfico 1 nos muestra la evolución del TCR en Chile desde 1990 hasta septiembre de 2010 y el promedio del TCR en el mismo período. Se puede observar, al final del período, la trayectoria a la apreciación que ha tenido nuestra moneda, lo que implica que nuestros productos se vuelven más caros. Los niveles que se observan recientemente están cerca de los que tuvimos en abril de 2008, cuando el Banco Central anunció la compra de dólares.

Las causas
Las razones que explican la actual situación están más centradas en factores que se encuentran lejos del radio de efecto de las autoridades económicas de nuestro país. En primer lugar, la frágil recuperación de Estados Unidos, la cual por si sola debilita su moneda, pero además, las medidas adoptadas por la Reserva Federal– mantener la tasa de interés cerca de 0%, y adicionalmente la semana pasada anunció una agresiva compra de bonos del tesoro– lo cual inyectará miles de millones de dólares a la economía, todo lo cual contribuirá a presionar el valor de la divisa norteamericana aún más abajo a nivel mundial. En segundo lugar, hay que considerar el precio del cobre, el cual ha remontado desde 1,4 dólares por libra en diciembre de 2008 a más de 3,5 dólares recientemente, lo que significa un importante entrada de dólares para el país.

A nivel doméstico, la fuerza que ha estado empujando a la baja el dólar ha sido la fuerte expansión fiscal de los últimos años, en primer lugar para hacer frente a la crisis financiera internacional y en el presente año por la necesidad de financiar el esfuerzo de reconstruir los daños del terremoto y tsunami de febrero, en adición al fuerte aumento de la demanda privada.

¿Cómo contrarrestar la caída?
Cuando las causas de la apreciación de la moneda local responden a fundamentos económicos y no a especulación, hay poco espacio para que la autoridad económica pueda ser eficaz en revertir la tendencia, sobretodo en el caso de una economía pequeña como la nuestra. Las restricciones a la entrada de capitales que se han adoptado en algunos países durante este año no han dado resultado para detener la caída del dólar. Similar experiencia tuvimos en nuestro país en la década pasada cuando el encaje a la entrada de capitales de corto plazo fue utilizada como herramienta que frenara la entrada de capitales y así evitar la apreciación del peso, como se puede ver en el gráfico 1, la moneda de nuestro país se apreció fuertemente a pesar de esa barrera.

Una compra de dólares de dólares por parte del Central tampoco aparece apropiado, pues los niveles actuales de reserva internacionales son elevados y generarían un exceso de liquidez que podría acelerar la inflación y convertirse un problema para la institución monetaria, la cual tendría que subir la tasa de interés de manera más rápida, atrayendo capitales desde el exterior con lo que se revertiría toda posible depreciación del peso que la medida inicial hubiese podido lograr.

La semana pasada el Banco Central hizo el anuncio de otra medida, aumentar el límite de recursos que la AFPs pueden invertir en el extranjero, análogo a lo que ha hecho el fisco en la presente década, el cual frente al alto precio del cobre, ahorró los ingresos adicionales en el extranjero evitando la entrada de dólares, la medida anunciada espera estimular la salida de dólares al relajar la restricción. Sin embargo, hay que tener presente que esta medida puede ayudar a que no siga cayendo el dólar, pero es parcial su poder para revertir su tendencia, pues dado el panorama mundial, salvo invertir en algunos países emergentes, el escenario no es alentador en Estados Unidos ni en Europa, de hecho actualmente las AFPs están facultadas para invertir el 60% de los fondos en el exterior y sólo 45% está en el extranjero.

Apreciación del peso: ¿Espacio para aplicar controles a la entrada de capitales?


(Artículo publicado en Informe Actualidad Económica, Septiembre 2010)
La crisis financiera internacional llevará a redefiniciones respecto a la apertura de la cuenta de capital y financiera alrededor del mundo. Algunos países ya han comenzado a aplicar medidas, por ejemplo Brasil aplica, desde el año pasado, un impuesto de 2% a la entrada de capitales destinados a la bolsa de valores o instrumentos financieros de renta fija. El objetivo de este Impuesto a las Operaciones Financieras es reducir los flujos de capital especulativo, lo cual permitiría evitar la apreciación de la moneda local y, en consecuencia, evitar que aumente el déficit de cuenta corriente, como también que se produzcan burbujas en el precio de activos.
Chile enfrenta una situación donde la inflación está aumentando, por lo que el estímulo monetario que llevó a la Tasa de Política Monetaria (TPM) al nivel histórico de 0,5% desde mediados de 2009 hasta Junio de este año, ha comenzado la trayectoria hacia la normalización, fijándose las expectativas para la TPM en un nivel superior a 3% hacia fines de año, para seguir aumentando durante 2011.
Por otro lado, la debilidad que ha mostrado la recuperación económica en Estados Unidos y los problemas de países europeos han provocado que el estímulo monetario se mantenga, con lo cual se ha comenzado a producir un creciente diferencial de la tasa de interés en nuestro país respecto a la de Estados Unidos, que es uno de los factores que han estimulado la apreciación del peso, pues capitales especulativos se ven atraídos por la cada vez mayor tasa de interés doméstica.
Lo anterior comienza a configurar un escenario en que la utilización de controles a la entrada de capitales aparece como instrumentos razonables a ser empleados para evitar la persistente apreciación del peso, con las consecuencias que esto implica para el sector exportador, y la mayor vulnerabilidad que la economía presentaría a estar recibiendo importantes influjos de capitales especulativos.
La tasa de encaje empleada en la década de los noventas por parte del Banco Central aparece como una herramienta que podría volver a emplearse en este nuevo escenario, claro que tras la firma del TLC con Estados Unidos está facultad tiene límites.
Sin embargo, antes de repetir la historia, lo más razonable es revisar la evidencia que entrega la experiencia de la década pasada.
Entre 1991 y 1998, el Banco Central de Chile aplicó un requerimiento de reservas sin remuneración a los préstamos desde el extranjero de corto plazo. Lo parcial de la medida produjo el incentivo a intentar evitarla, por lo que la institución monetaria, posteriormente, tuvo que extender el control a flujos distintos de deuda, ADRs, e inversión extranjera directa que posiblemente era con fines especulativos.
Los estudios en su mayoría encuentran que la barrera no redujo la entrada de capitales, dado que no afectan a todas las vías de ingreso, siendo muy abierta la cuenta de capital y financiera en las otras modalidades. Lo anterior produjo que, aunque el monto total no se vio afectado, al menos la composición de las entradas si lo hizo, siendo reemplazado flujos de corto plazo por flujos de largo plazo, esto reduciría parcialmente la vulnerabilidad al detener la entrada de capitales de corto plazo.
Sin embargo, la apreciación de la moneda no se pudo evitar al no haber afectado el monto total de capitales que ingresaron al país.
La evidencia encontrada no se debe entender como una postura contraria al usar controles de capital. Lo que se debe rescatar es entender las limitaciones que pueden tener los instrumentos, tener presente cuál es el objetivo que se persigue y también identificar las condiciones bajo las cuales pueden ser recomendable su adopción.

Pobreza, desigualdad y opiniones.

(Columna de Opinión publicada en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, 14 de Agosto de 2010).
Hace semanas atrás, MIDEPLAN entregó información respecto a la pobreza y la distribución del ingreso, construida a partir de la encuesta CASEN, realizada a fines del año pasado. Las reacciones no se hicieron esperar. Lamentablemente, los distintos sectores políticos no dudaron en centrarse en interpretar las cifras de la manera más conveniente, comunicando un mensaje funcional a sus objetivos. Simples conclusiones fueron elevadas al nivel de verdad, sin considerar lo limitado de la información entregada, ni los complejos fenómenos que se estaban analizando.

Aquellos que plantearon posiciones más críticas del gobierno anterior, incluso dentro de la misma Concertación, y sus defensores más férreos obtuvieron gran cobertura, mientras que los análisis más reposados, incluso los que apuntaban a la necesidad de esperar por la entrega de la base de datos para realizar una revisión detallada, se diluyeron en el calor de las posiciones apasionadas, que incluso apuntaron a la efectividad de diversos programas sociales.

La situación de esos programas, focalizados en los hogares de bajos ingresos, no debe ser evaluada a partir de las cifras de pobreza y desigualdad. Cada programa debe ser revisado periódicamente, y concluir si está logrando lo propuesto y cuáles son las correcciones que se deben implantar, incluyendo cancelar el programa.

Adicionalmente, el esfuerzo de las últimas décadas, que ha estado centrado en sacar a las familias de la condición de pobreza, debe ser complementado con un esfuerzo adicional para evitar que familias caigan en condición de pobreza y así acelerar el proceso de reducir el número de pobres en el país.

Política Fiscal Saludable: G-20, la crisis y el crecimiento.


(Artículo publicado en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, 3 de Julio de 2010).
La semana pasada se llevó a cabo la reunión de países del G-20 en un contexto donde la recuperación, tras la crisis financiera internacional, es aún frágil y desigual alrededor del mundo. Este grupo de países que reúne a las economías más desarrolladas y economías emergentes, como Brasil y Argentina, se constituyó tras la crisis asiática a fines de la década de los noventas.

En el reciente encuentro en Toronto, la política fiscal fue un tema central de debate. Por un lado, la crisis financiera necesitó de la intervención fiscal rápida y decidida para reducir los efectos negativos, generando déficits fiscales de magnitud. Por otro lado, ha quedado de manifiesto la delicada situación fiscal de muchos países, siendo el caso griego el que se ha revelado con mayor crudeza, imponiendo la urgencia de reformas fiscales a través de la reducción del gasto social y elevar los impuestos. Similares anuncios han sido hechos en países como España e Inglaterra.

Un ajuste violento de la política fiscal puede debilitar los signos de recuperación de las economías tras la fuerte contracción de la actividad económica mundial en 2008 y parte de 2009, ante lo cual las voces son de precaución. La reducción del gasto y aumento de impuestos debería ser dentro de un proceso gradual que no desestabilice la evolución de la economía.

Sin embargo, el tamaño de la intervención fiscal realizada para algunos países no es sostenible y han desnudado desequilibrios estructurales de algunos gobiernos, los cuales permanentemente tienen déficit fiscal, y como consecuencia han estado acumulando deuda fiscal y hoy se ven en un panorama de dificultades para acceder al financiamiento para mantener el déficit, dado el tamaño de la deuda actual y el peso que esto significa para las futuras generaciones.

Adicionalmente, el persistente déficit fiscal genera una serie de efectos que repercuten negativamente en el crecimiento económico del país, y con esto poder reducir las altas tasas de desempleo heredadas de la crisis financiera y también combatir de manera más efectiva la pobreza. Los efectos negativos del déficit se canalizan, por un lado a través del impacto en el ahorro nacional, el cual disminuye, presionando al alza la tasa de interés, con lo cual la inversión, la cual corresponde al gasto en bienes de capital, se ve reducida, limitando la futura capacidad productiva del país. Por otro lado, el déficit genera un flujo de capitales desde el exterior, provocando la apreciación de la moneda local reduciendo la competitividad del sector exportador. Con el desincentivo sobre la inversión y las exportaciones se limitan seriamente las posibilidades de crecimiento de las economías, problema que principalmente están enfrentando Estados Unidos y países europeos.

El escenario descrito lleva a que la adecuación de las cuentas fiscales deba ser consistente con la situación que el país enfrenta. La más compleja es la de los países que con un déficit sustancial no tienen acceso a financiamiento. En estos países el ajuste será imposible de aplazar, con los complejos costos sociales y políticos que la situación genera. La situación chilena es sólida, el esfuerzo realizado en años anteriores a través de una política fiscal responsable ha permitido reaccionar rápidamente para enfrentar la crisis en 2009 y ahora se cuentan con distintas alternativas para enfrentar los gastos que implica la reconstrucción luego del terremoto, panorama muy distinto a lo que se observa en Estados Unidos y Europa, pero nos debe llevar a evaluar periódicamente la forma en que la política fiscal está siendo conducida.

martes, abril 27, 2010

El crecimiento para 2010: No ilusionarse, ni desmoralizarse.

(Columna de Opinión publicada en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, 17 de Abril de 2010).
La cifra de variación del IMACEC en el mes de febrero ya dejó ver que el terremoto generará efectos negativos en materia de crecimiento de la economía, en marzo se espera que el registro sea una caída en la actividad y que durante el segundo semestre se evidencie una notoria recuperación en cifras de crecimiento. Todo lo anterior ha llevado al Banco Central a reducir su estimación para 2010, aunque no de manera dramática, proyectando un crecimiento entre 4,25% y 5,25%, frente al rango de 4,5% a 5,5% estimado anteriormente.

Al menos dos elementos hay que tener en cuenta. En primer lugar, no hay que desmoralizarse tras las magras cifras que veremos para marzo y abril, dados los efectos de un shock puntual que tendrá, a nivel agregado, efectos acotados, aunque hay que reconocer que a nivel personal o de localidades específicas los daños en la estructura económica han sido de gran magnitud y el plazo de recuperación será de años.

En segundo lugar, no hay que ilusionarse sobremanera cuando aparezcan los claros signos de recuperación de actividad, los cuales en algunos meses serán superiores al 6%. Es irrealista pensar que eso marque un cambio en la tendencia de nuestro crecimiento, básicamente será consecuencia del proceso de reconstrucción, pero no asegura que una vez acabada esta etapa seamos capaces de mantener ese ritmo, sólo si las medidas para afrontar esta coyuntura son adoptadas pensando en potenciales efectos positivos de largo plazo se podría estar contribuyendo a alcanzar tasas de crecimiento más altas de manera sostenida.

A un mes del Terremoto: El análisis económico

(Artículo publicado en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, 27 de Marzo de 2010).
El terremoto y tsunami, que afectó a parte importante de la población del país hace un mes, producirán una serie de efectos macroeconómicos que pueden ser analizados desde la perspectiva de corto y largo plazo. En general, los efectos de fenómenos naturales, como terremotos o huracanes, destacan por la importante destrucción de capital físico público, carreteras, puertos, aeropuertos, hospitales y escuelas públicas, que afectan la provisión de servicios y las operaciones privadas, como el transporte de personas y mercancías. Además, existe una substancial destrucción de la riqueza privada, tanto de las empresas como de las familias, así podemos ver que distintas fábricas e otras instalaciones se han perdido, al igual que maquinaria y parte de la producción, mientras que familias han perdido total o parcialmente sus bienes inmuebles, casas y departamentos, como bienes muebles, por ejemplo automóviles.

Efectos de corto plazo
En el corto plazo, los problemas que enfrentan diversas empresas para normalizar sus procesos productivos llevarán a un aumento de la inflación y caída en la tasa de crecimiento. Algunas empresas no están en condiciones de producir al mismo nivel que antes, dado la pérdida de parte de sus instalaciones, la dificultad para reparar maquinaria y equipos, o porque los proveedores no pueden entregar las materias primas necesarias en cantidades suficientes. Esto produce escasez lo que repercute en un aumento de precios de algunos bienes y servicios, lo mismo es observable en una serie de bienes y servicios relacionados con la construcción, dada la demanda para reparar las propiedades.

Frente al escenario inflacionario, el efecto se espera que no sea de magnitud importante, por una parte el año previo se caracterizó por una caída en el nivel promedio de precios, y por otro los problemas productivos serían por un período corto de tiempo, lo cual no hace necesario que el Banco Central responda de manera agresiva aumentando la tasa de interés, lo cual afectaría el financiamiento de la reconstrucción.

Efectos de Largo Plazo
La teoría y realidad nos enseña que la destrucción del capital, tanto público como privado, genera una caída transitoria en la actividad económica, luego de la cual la reconstrucción del capital produce una recuperación que tiende a ser sostenida volviendo a niveles previos a la catástrofe. Esta segunda fase permitirá una aceleración de la tasa de crecimiento y recuperar puestos de trabajos que se perdieron, aunque no asegura que en el muy largo plazo podamos mantener elevadas tasas de crecimiento, esto último dependerá de la calidad de las decisiones adoptadas tanto a nivel público como privado. Desde esta perspectiva la situación de emergencia abre la oportunidad de realizar modificaciones a regulaciones y programas en ejecución, tal de impactar positivamente el crecimiento de tendencia.

Sin embargo, aunque se espera que volvamos al nivel de capital pre-catástrofe, no se debe perder de vista los efectos distributivos que se producen en estas situaciones. Familias y empresas han perdido parte de su capital, algunos recuperarán algo a través de seguros que tenían contratado o de la ayuda que están recibiendo de agencias públicas y privadas. La situación de las regiones severamente afectada puede ser al final, desde el punto de vista económico, negativa o irónicamente positiva si los flujos de recursos superan el valor del capital destruido. Otra dimensión que no se debe perder de vista, desde el punto de vista redistributivo, es que pueden ser negativamente afectados aquellos que no recibirán fondos públicos que serán redireccionado a los planes de reconstrucción, y los recursos que los privados destinan a obras de caridad pueden desviarse de manera importante hacia las regiones del O’Higgins, Maule y Bío-Bío.

Clave para la reconstrucción
La magnitud de la destrucción implica que la recuperación tardará al menos un par de años, la velocidad de esta recuperación depende de manera significativa en una variable clave: el acceso al crédito. La reconstrucción necesita ser financiada, familias y empresas están en condiciones de fragilidad, del punto de una evaluación crediticia, por lo que es necesario diseñar los apropiados mecanismos que permitan el acceso al financiamiento por parte de los privados, teniendo presente las condiciones excepcionales que vive el país desde el 27 de febrero y la debida prudencia para mantener la fortaleza del sistema financiero.