Entre superávit y déficit: La cuenta corriente de un país
(Artículo publicado en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso. 18 de Noviembre de 2006).
La cuenta corriente registra una serie de transacciones que agentes económicos de un país realizan con el resto del mundo. Resumidamente, podemos señalar que se anotan las entradas menos las salidas de dólares, por concepto de exportaciones e importaciones de bienes y servicios, los pagos por remuneraciones de factores productivos (utilidades repatriadas por el inversionista extranjero, intereses de la deuda externa, etc.), y las donaciones recibidas menos las entregadas al resto del mundo.
El saldo de la cuenta corriente tiene implicancias para un país. Si este es positivo, como ha sido en Chile en los últimos años, refleja que la entrada de dólares ha sido superior a la salida de la divisa, lo cual presiona a la baja el valor del dólar. Este resultado se puede explicar, por ejemplo, por una expansión del valor de las exportaciones respecto a las importaciones. Ahora, con este exceso de dólares, el país puede invertir en el extranjero, prestarlo o ahorrarlo en el extranjero, o disminuir las deudas que se tienen con agentes del exterior, o acumular reservas de la divisa.
Por otro lado, cuando el saldo es negativo, es decir, hubo una mayor salida que entrada de dólares, esto es resultado de caídas en las exportaciones y/o aumento de las importaciones, o aumento del servicio de la deuda externa, entre otras posibilidades, presionando el peso a la depreciación. Frente a este contexto, el país debe atraer inversión desde el exterior, endeudarse con el resto del mundo o utilizar las reservas de dólares.
Como se puede observar en el gráfico, Chile, en los últimos 10 años, ha pasado de significativos déficit a importantes superávit en su cuenta corriente. Siendo un país emergente, es normal que Chile presente un déficit de cuenta corriente, lo cual indica que es un país que tiene acceso al financiamiento externo, ya sea vía inversión extranjera o deuda externa. Además, cuando la economía crece fuertemente, como en los años 96-97, el déficit tiende a aumentar, debido al incremento de las importaciones por los mayores niveles de producción y consumo que se generan. Sin embargo, cuando el acceso al financiamiento externo se reduce, es necesario ajustar las cuentas externas y reducir los niveles de importaciones, llegando incluso el déficit a transformarse en superávit, como en el año 99. La situación de los últimos años, 2004 a la fecha, ha estado marcada por la fuerte expansión de las exportaciones, principalmente por el alto precio de nuestro principal producto de exportación, el cobre, llegando a niveles récord de superávit.
Al mirar la situación de otros países, llama la atención por ejemplo el caso de países centroamericanos, quienes tendrían un importante déficit en cuenta corriente si no fuese por la importancia de las remesas que reciben de familiares que viven, principalmente en Estados Unidos. Estas remesas se consideran dentro de las donaciones que recibe el país, y en algunos casos son la fuente de entrada de dólares más importante que tienen las economías. Por otro lado, Estados Unidos es un foco de atención por su enorme déficit de cuenta corriente, producto de niveles de importaciones muy superiores al de exportaciones. Como consecuencia de lo anterior, el país del norte ha estado absorbiendo el superávit del resto del mundo, para poder financiar la brecha, ¿será sostenible? En lo inmediato, China ha sido el gran financista, pues a diferencia de Estados Unidos, experimenta un importante superávit en su cuenta corriente.

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