viernes, mayo 09, 2008

La Meta de Inflación

(Artículo publicado en sección Empresas & Economía de El Mercurio de Valparaíso, Diciembre 1, 2007).
El presente año el país ha enfrentado fuertes presiones inflacionarias cuyas mayores fuentes han sido el efecto de la tendencia alcista del precio del petróleo en el mercado mundial y la situación de las heladas, que afectaron a los precios de frutas y verduras. Todo lo anterior, más el aumento del gasto privado y público, han llevado que este año la inflación se encuentre muy por encima la meta que desde comienzo de la década el Banco Central ha perseguido: 3% anual, con un rango de 2 a 4% como aceptable.

¿Por qué metas de inflación?

La meta de inflación responde al reconocimiento que, en el largo plazo, la inflación es producto de un mal manejo de la política monetaria. Por lo tanto, para mantener una inflación baja y estable, el responsable de conducir la política monetaria, el Banco Central, adopta como compromiso una meta, que puede ser puntual o un tramo.

La experiencia histórica, no sólo de Chile, nos entrega evidencia que persiguiendo objetivos como acelerar el crecimiento de manera permanente o siguiendo objetivos propios del ciclo político, la inflación termina acelerándose produciendo negativos efectos para el crecimiento económico y el bienestar de la población, especialmente la de más bajos ingresos. En consecuencia, la recomendación es quitar discreción al instituto emisor, a través de una regla como es la meta de inflación, la cual es verificable mes a mes, a través de la información de la variación del IPC. De esta forma en la medida que el Banco Central conduce la política de forma consistente con la meta, la institución gana en credibilidad.

Sin embargo, esto no nos asegura que siempre se alcance la meta de inflación, todos los modelos empleados, para predecir el efecto de las medidas adoptadas por el Central, están sujetos a cierto nivel de error, además que muchos hechos, como una helada, no son posibles de predecir por modelo alguno.

¿Hay otras reglas?
A partir de la teoría se ha planteado otras alternativas para conducir la política monetaria, con tal de eliminar la discreción. Milton Friedman postuló, décadas atrás, que la mejor forma de conducir la política monetaria era a través de un aumento constante de la cantidad de dinero en la economía, básicamente de acuerdo a lo que la economía es capaz de crecer en el largo plazo. Sin embargo, la realidad muestra que dado la inestabilidad de la demanda por dinero, que hacen los agentes económicos, la sugerencia de Friedman terminaría generando persistente variaciones en la tasa de interés en el mercado, y por lo tanto de la actividad económica.

Otra regla posible es fijar el tipo de cambio, algunos lectores se pueden acordar de los $39 por dólar de fines de la década de los setentas hasta 1982 en Chile, o de Argentina en los noventas con el 1 peso argentino por dólar. Buscar la estabilidad económica fijando el valor de la divisa, eliminar una de las fuentes de la inflación como es las constantes devaluaciones de la moneda local, y poder construir credibilidad en un Banco Central aparecen como algunas de las razones para la adopción de esta medida. Sin embargo, las experiencias han sido que las historias termina en crisis de balanza de pagos y financiera, fuerte recesión con alto desempleo y pobreza.

Por lo anterior, desde 1989, con Nueva Zelandia, la conducción de la política monetaria a través de metas explícitas de inflación ha sido adoptada por un mayor número de Bancos Centrales, que en el caso de Chile es desde 1991, y a pesar de críticas, al menos por los próximos años no se vislumbra un cambio, y las expectativas de los agentes económicos son consistentes con la meta, a pesar de que por varios meses estemos por sobre el 3%.

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal